Seguidores

martes, 22 de mayo de 2012

Entre Terceros ~ Capitulo 24 “Rompecabezas”



POV CAROLINE.




Sus ojos se abrieron desmesuradamente, como si mis palabras hubiesen impactado de manera física contra su cuerpo. Al pasar de dos segundos su expresión paso de la sorpresa a la confusión. Su ceño se frunció y me miraba como si de repente me hubiera salido una segunda cabeza, dedos palmeados o piel verde.



Sonreí con disimulo al leer su expresión,  yo estaba estudiando detenidamente cada una de ellas, buscando cualquier cosa que me diera algún tipo de señal, encontrarla, había sido más fácil de lo que había pensado. La sorpresa en sus ojos brillo con luz propia, sin ningún signo de diversión como en mis teorías anteriores, eso me dio la respuesta que esperaba.



Pudo haber engañado a cualquiera, pero no a mí.



– ¡Ja! ¡He dado en el punto! ¿No es cierto? – pregunté entusiasmada ante el hecho de haber descubierto otro secreto.



– ¿Qué dices? – Soltó como si no pudiese entender mis palabras.



Entrecerré los ojos – No te hagas, Seth. Sabes perfectamente de que estoy hablando. Lo sé, lo he visto en tu cara – lo acusé.


Si creía que podía verme la cara de tonta, estaba completamente equivocado.


– ¿Cómo es que preguntas eso como si hablaras del clima? – Ok, el pobre tenía la cara vuelta un poema.


– ¿Estoy en lo cierto? – insistí ignorándolo.


Solo me hacía falta una confirmación directa de su voz para darlo por sentado en mi mente. Era la teoría más lógica entre todas las ilógicas que había formulado.


– ¿Qué te hace preguntar eso? – desvió mi pregunta haciendo otra. Su mirada se mantenía cautelosa, como si esperara algún tipo de reacción en mí que no llegaba.


– No intentes distraerme ¡Solo admítelo! – exigí.


– No intento hacer tal cosa, solo quiero que me digas como llegaste a esa conclusión.


– Lo haré cuando me confirmes lo que te he preguntado, antes no – determiné posando mis manos en mi cintura.


– Estas siendo terca.


– Tu estas siéndolo también.


Suspiró – Explícamelo, por favor.


Fue mi turno de soltar un suspiro cansado, caminé hacia la mesa y halé en mi dirección una de las sillas de madera, me senté me crucé de piernas y brazos y fijé mi mirada en él. – Por lo que veo ambos somos tercos, y antes de que uno de los dos de él brazo a torcer pasara un rato, siéntate, puede que te canses.


Me miró incrédulo – ¿Estás hablando enserio?


– ¿Se te antoja algo para tomar? puedo ofrecerte jugo de naranja – solté con sarcásticamente y fingida inocencia.


Puso los ojos en blanco y una sonrisa sutil se abrió paso entre sus rosados labios, dejando ver su blanca dentadura, pero solo un poco. Imitó mis acciones y tomo asiento, se tomo de las manos y apoyo sus codos sobre sus rodillas.


– Tenemos una chica bastante caprichosa aquí.


– Tenemos un lobo bastante irritante, también – repliqué.


Sonrió, esta vez más ampliamente. ¡Dios! ¿Es que todos los inmortales eran tan hermosos?


– ¿Qué pasaría si la respuesta fuera un sí?


Alcé una ceja arrogante – Si la respuesta fuera un sí, que sé que lo es – insistí – No lo sé – me encogí entre hombros – creo que nada… no veo porque algo tenga que cambiar por eso, Jacob y tu seguirán siendo personas para mí, pase lo que pase.


Movió la cabeza en negativa – Me refería a que pasaría entre nosotros.


El escucharlo hablar de ambos, englobados en un “nosotros” altero vergonzosamente los latidos de mi corazón. Me descubrí fascinada ante sus palabras, tanto, que terminaron alborotado un enjambre de mariposas en mi estómago.


– ¿Nosotros? – repetí con voz algo ahogada. Era completamente vergonzosa la forma en cómo reaccionaba ante él, odiaba las reacciones que causaba en mí pero a la vez me resultaban agradables. Todo era confuso, contradictorio, como siempre.


– Si… –sonrió, seguramente burlándose de mí y mis estúpidas reacciones humanas – a lo que me refiero es… ¿Te asustaría lo suficiente como para no quererme cerca?


– ¿Qué clase de pregunta ridícula es esa? ¿Qué tiene que seas un lobo? ¿Qué tendría de malo que fueras cualquier otra cosa? mientras no seas un asesino en serie, un violador psicópata o ese tipo de cosas, por mi esté bien. – Fruncí el ceño confundida por su pregunta.


¿No había notado que mi mejor amiga era hibrida? ¿Qué salía con un híbrido?... ¡mierda! ¿Por qué demonios no podía pensar en Nahuel frente a Seth sin sentirme incomoda?


– ¿Segura? – insistió, mirándome con ojo clínico.


Fijé mi mirada tanto como él todo el tiempo que me fue posible antes de terminar bajándola, para escudarme de toda la ola de sensaciones que su penetrante mirada me causaba – ¿Porqué es tan importante lo que yo piense sobre esto? – susurré confundida, mirando al suelo. Juraría que tenía las mejillas sonrojadas, pues podía sentir un leve calor en ellas.  


– No puedo responder todas las preguntas – se escudó.


Alcé el rostro solo para fulminarlo con la mirada – ¡No has respondido ninguna pregunta! – lo acusé – sigo esperando.


Suspiró y seguidamente asintió con lentitud – Esta bien… Sí. Soy un hombre lobo – admitió por fin, en tono bajo, como si las soltara al aire con miedo de que se rompieran.


Sus palabras hicieron que los latidos de mi corazón se dispararan de inmediato. Una cosa era montarme un montón de locas teorías y buscar explicaciones casi incoherentes para cada una de ellas, otra muy diferente era saber que una de ellas era correcta.


Se le notaba inquieto, mirándome, esperando mi reacción. Esperé que el miedo o alguna sensación parecida aparecieran, pero nunca pasó. Me sentía… bien, en comparación con la primera vez que supe más de lo que una humana común debería.


Recordaba perfectamente el terror que había sentido en un primer instante al conocer el secreto de Renesmee… Era completamente diferente en esa ocasión, no había miedo, solo algo de aturdimiento, obviamente, porque al igual que todo últimamente, era una locura que Seth resultara ser un hombre lobo.


Dar por sentada la idea en mi mente, no me tomaría mucho tiempo pues por esa vez, me había preparado psicológicamente para ello.


Me sorprendió la gran tranquilidad que me envolvía en ese momento, y la emoción… como si hubiese encontrado algo que había estado buscando… como si el tema de los hombres lobos no fueran algo nuevo para mí.


Asentí ante las palabras de Seth unos después, para no parecer demasiado rara. Una media sonrisa se mantuvo en mi cara, mientras unía las piezas de ese gran rompecabezas en mi mente.


Estaba frente a un hombre lobo.


Tanto Seth, como Jacob y el resto de los chicos morenos que había visto en la casa Cullen, eran hombres lobos. Mi casa había estado rodeada de vampiros y lobos.


Loco, extremadamente loco.


A mi mente llegó un Deja Vú ubicado en ese día en que el mundo inmortal empezó a abrirse frente a mis ojos, el gran lobo de pelaje rojizo que había visto en el bosque… empecé a reunir las piezas y supe que ese habían grandes posibilidades, y solo dudaba un mínimo porcentaje, de que ese lobo había sido Jacob.


Poco a poco todo dejaba de ser demasiado abstracto para mí.


– ¿Caroline? – la irrupción de su voz en mis pensamientos me hizo dar un pequeño salto por puro impulso, me había hundido en mi propia burbuja.


– ¿Qué?


– ¿Porqué sonríes? – preguntó aún más confundido que antes.


Él parecía ser el que estaba asustado y no yo, como se suponía que debería ser. Bueno, las cosas últimamente eran de cualquier modo menos del que deberían.


Solté una breve carcajada – ¿Porqué tienes esa cara? – Volví a reírme – Pareciera que la que se transforma en un gran lobo fuera yo.


– Estoy esperando que reacciones.


– Ya he reaccionado, solo estaba analizando un par de cosas – respondí tranquila – ¿Qué quieres que haga? ¿Qué grite, que corra asustada? – Me reí por lo bajo – eso no pasara. No esta vez.


– ¿Eso es todo lo que harás? ¿Sonreír y analizar las cosas? … ¿No sientes… miedo, repulsión… nada? – su desesperada expresión que pedía a gritos alguna reacción más alterada de mi parte, me pareció divertida, pero no quise reírme de él. Pues lo normal, sería la reacción que él esperaba.


– Nop, al contrario, me siento contenta de saber la verdad – admití con una amplia sonrisa entusiasta y que trataba de ser tranquilizadora.


Frunció el ceño y negó levemente con la cabeza – Eres bastante…


– ¿Extraña? Lo sé, lo sé – reí – Nahuel me lo dice todo el tiempo…


Nahuel… Joder… ¿Por qué se sentía tan incomodo decir su nombre frente a Seth?


Ambos nos quedamos en silencio durante un momento, como si mi incomodidad lo hubiese tocado a él también. Yo solo me dedique a observar el cruce de sus brazos y como fijó sus ojos en mi, sostuve su mirada el mayor tiempo que me fue posible, pero termine bajando la mirada, algo intimidada, como siempre.


– No eres extraña – replicó haciendo que lo mirara. Una sonrisa que parecía triste acompaño sus palabras – yo te llamaría más bien… diferente, una linda diferencia, por supuesto.


Mis mejillas se calentaron al instante, odié esa reacción, me exponía demasiado ante él – Gracias, supongo…– murmuré sin ser muy consciente de lo que decía, solo quería distraer el hecho de que me había sonrojado.


Terminé clavando mi mirada en mis manos que jugueteaban entre sí con nerviosismo. Tenía una extraña sensación de frustración. Quería decir muchas cosas, preguntar aun más, pero algo me frenaba, era el hecho de que no quería que supiera lo mucho que me interesaba todo lo que se tratara de él. Los lobos habrían sido en cualquier situación un tema bastante inquietante para mí, pero que él fuera uno de ellos, multiplicaba absolutamente todo, el multiplicada cualquier sensación, era completamente ilógico.


– ¿Cómo descubriste todo? – preguntó Seth, rompiendo el silencio.


– Anoche vi un gran lobo en el patio trasero…– murmuré aun sin alzar la vista, concentrada en mis manos.


– ¿Y directamente eso te hizo pensar en mí? – insistió.


Me encogí entre hombros – La verdad sí… – pienso en ti todo el tiempo, es enfermizo… complete la frase en mi mente, incapaz de decirla en voz alta – Ese lobo no era un simple animal – expliqué recordando la escena – Era tan grande como un caballo y su aura parecía mágica, podría jurar que su pelaje brillaba un poco en la oscuridad… – bufé por lo bajo ante mi patética descripción – eso me llevo directo a la conclusión de que tu secreto giraba en torno a ese lobo mutante, pues es obvio que se trata de algo sobrenatural… no fue tan difícil unir piezas, siendo sincera.


– Me lo imaginé… sabía que descubrirías todo, pero venía preparado para una reacción diferente… no sé, tal vez un rostro pálido, un rechazo a la salida de hoy… esperé cualquier cosa, menos que sonrieras y celebraras el hecho de que soy un lobo – se rió.


– ¿Por qué te lo imaginabas? – Solté confundida.


– Porqué anoche, ese lobo mutante, bueno… era yo.


Su comentario me hizo alzar la vista bruscamente –  ¡¿Qué?!


Sonrió y ahora era yo quien no entendía el porqué de su sonrisa – Pensé que tendría que decir más tonterías para que lograr que alzaras la mirada ¿No te han dicho que tu sonrojo queda completamente perfecto con tus ojos cafés?


Volví a sonrojarme, pero ignoré tal hecho – No trates de desviar el tema, explícame ¡¿Cómo es eso de que anoche eras tú?!         


Ahora fue su turno de parecer despreocupado – Estaba de jornada, rodeando tú casa, por lo de las vampiro… corría y quise tomar un atajo, entonces, caí en tu patio  y antes de que pudiese retomar la marcha, te vi en la ventana, supe que me descubrirías.


– ¡Wow! Yo solo… Ok, ahora si estoy aturdida… ¡Esto es una locura! – Balbuceé sin sentido – ¿Entonces porqué parecías sorprendido hace un momento?


– Porqué esperaba que reaccionaras de una manera diferente… que te asustaras… es decir, me transformo en un gran perro, creí que eso bastaría para que te alteraras aunque sea un poco – frunció el ceño – no puedo creer que estés tan tranquila… en vez de asustarte, te pareció brillante mi pelaje… – volvió a reír.


Rodé los ojos – Si te dije que no me importa es porque es así. Que ahora sepa que eres un lobo no cambia nada acá. Tú sigues siendo quien eras antes de saber tu secreto.


Sonrió pero por esa vez no parecía divertido, más bien sus ojos se veían brillantes, como si de repente miraran algo demasiado interesante – ¿Eso quiere decir que vendrás conmigo a la Push aun después de esta charla?


– Eso quiere decir que me debes varias respuestas y que… – me mordí el labio y opte por guardar silencio, tal vez estaba abusando demasiado de mi suerte.


– ¿Qué, que? – Insistió.


– No lo sé, Seth… tal vez sea un abuso de mi parte… pero quiero…


– Dilo.


– Quiero verte en tu fase de lobo, de nuevo – solté – puede que no te sientas cómodo con la idea, entenderé si no quieres…


– Espera, espera – me interrumpió con semblante divertido – ¿Incómodo? O sea, tu veras a un gran lobo, que sabes que anteriormente era una persona y ¿yo soy el que debe sentirse incómodo?


– No sé cuan delicados sean ustedes – me quejé.


El estallo en carcajadas.


– ¡Hey!  – iba a decir algo más, pero la voz de Camila, en las afueras de la casa, irrumpió en mis planes.


– ¡Caroline! ¡Ven a ayudarnos con las bolsas!


Me puse de pie de golpe al instante y Seth me siguió.


– ¡Tienes que salir de aquí! – susurré exaltada, empujándolo hacia la puerta trasera.


– Oh, gracias. Linda manera de echarme – dijo una vez que estaba en la puerta.
Puse los ojos en blanco – Mis hermanas están aquí y la verdad las cosas están muy tranquilas como para tener que explicarle quien y que eres ¡Por favor!


– Vale, vale. Pero dime ¿Cómo se supone que pasaré por ti más tarde sin que tu familia me vea?


Hasta ese momento no había pensado en eso.


– ¡Caroline! – volvieron a llamarme, esta vez Karen. Escuche como se abría la puerta, gracias al cielo mi mente pudo producir una buena idea ante la presión de la situación.


– Espérame a las cinco empunto en el cruce de la esquina – resolví rápidamente y cerré la puerta para luego correr al llamado con mis hermanas.




- ¿Saldrás? – preguntó Karen al entrar a mi habitación y verme envuelta en una toalla mientras miraba ropa en mi closet. Tenía alrededor de 30 minutos con la vista fija en todo mi guardarropa, no sabía que ponerme. No había nada apto para la ocasión de “salir con hombre lobo”.


– Sip. Ya le he avisado a Melanie, no te preocupes – respondí sacando uno de mis jeans favoritos y tirándolo sobre mi cama – Ustedes también saldrán ¿no? – pregunté cómo quién no quiere la cosa, tratando de distraerla.


Asintió en respuesta, pero no permitió que la desviara del tema. – ¿A dónde irás? – insistió.


– Saldré con Carlie, iremos a casa de un amigo y allí nos reuniremos con el resto – respondí hundiéndome en mi closet buscando mis converses grises e intentando ocultar mi cara, mi tono era convincente pero Karen sabía leer mis expresiones – ¡Aquí están! – Celebré cuando encontré mis zapatos. Los deje junto a mi cama, para ese entonces mi hermana ya estaba sentada en allí, me miraba desconfiadamente – todo será completamente sano y humano, lo prometo – medio mentí para tranquilizarla pues sabía lo que pasaba por su mente. Luego volví mi atención al closet abierto de par en par.


Escuché a mi hermana suspirar a mis espaldas. Se quedo callada mientras yo terminaba de seleccionar lo que usaría. Terminé optando por una camisa gris ajustada y sobre la misma una blusa pulgada de rayas rosas de distintos tonos.


– ¿Puedo pedirte un favor? – preguntó cuando me disponía a ir al baño.


Me giré a mirarla – Claro ¿Necesitas que te preste algunos zapatos o algo por el estilo?


Negó con la cabeza brevemente – Trata de no meterte en problemas ¿sí? Trata de hacer amistades humanas y no ponerte en peligro… y lo digo enserio… me preocupas, Line…


– Estaré bien – aseguré sonriendo un poco, confiaba en lo que decía, a diferencia de ella yo sabía que no saldría lastimada… o al menos eso esperaba, después de todo me estaba vinculando con buenas personas, no con drogadictos y ese tipo de cosas, que tuvieran una condición inmortal no represaba una gran cosa para mí. 


– Ahora no se si creer lo que me dices – respondió encogiéndose entre hombros – no sé porque pero siento que aún no terminas de ser completamente sincera con Kammy y conmigo… odio eso, porque sabes que siempre hemos sido confiadas unas con las otras… pero creo que me va a costar un poco confiar enteramente en ti de nuevo, después de todo...


– Sabes que puedes confiar en mí, Karen – me quejé dolida por su comentario – Lo que paso no debe cambiar nada. Son cosas que simplemente no podía contarte, no era un tema que me perteneciera, es un tema delicado y si yo decidí vivir con él ustedes no tenían porque hacerlo. Ahora se ven obligadas a ello, y no quería esto, pero es lo que tenemos.


Me miró un rato más y me sentí una gran hipócrita que le pedía confianza cuando yo le daba mentiras.


– Tienes razón –aceptó para mi gran alivio mientras se levantaba de mi cama y caminaba hacía mi – Te daré un voto de confianza. Después de todo ¿a qué otra criatura podrías conocer? ¿Peter pan? – rió y yo también, algo nerviosa, ella no tenía idea de todo lo que podría llegar a existir… – solo ten mucho cuidado enana, sabes que lo menos que necesitamos es perder a una Roses, ten algo de sentido de supervivencia, al menos hazlo por nosotras – diciendo eso, salió de mi habitación dejándome con un sentimiento de culpabilidad carcomiéndome el pecho, odiaba mentirle a mis hermanas.


Una vez que estuve la ducha, me tome mi tiempo, pensando y encajando piezas, formulando preguntas y sonriendo como idiota ante la idea de ver a Seth mas tarde, tal sonrisa se borraba con rapidez cada que Nahuel hacia acto de presencia en mis recuerdos. Mi cabeza estaba hecha un caos, entre Nahuel y Seth iba a volverme loca, por un lado estaba mi querido y encantador novio y por otro un encantador hombre lobo que me resultaba la criatura más hermosa del mundo aun cuando estaba en cuatro patas.


Suspiré cansadamente mientras salía de la ducha y empezaba a ponerme mi ropa interior para luego envolver mi cuerpo en la toalla y volver a mi habitación.


No había manera de organizar mis pensamientos, ambos eran como un estilo de tornado y mis pensamientos simples casas hechas de papel, que se revolvían en su lucha de terminar volviéndome completamente loca. Aun cuando sabía que no estaba haciendo nada malo, en lo más profundo de mis pensamientos lo estaba pensado, lo cual era igual de incorrecto que si lo estuviese haciendo físicamente.


Seth me gustaba, y mucho, ya empezando por ese punto no estaba bien, eso lo decía mi lado consiente, pero el egoísta insistía en que dejara de ser tan melodramática y simplemente lo conociera y fuera su amiga.


Cuando volví a mi habitación pegue un salto al ver a Renesmee, tirada en mi cama despreocupadamente con su vista fija en su móvil.


– ¡Hola! – saludo sonriendo dejando su teléfono de lado.


Cerré la puerta a mis espaldas – Hola – respondí mientras me llevaba una mano al pecho y sentía los latidos de mi corazón sobre la misma – me has dado un susto, Carlie. ¿Sabes qué no estoy para sorpresas últimamente? ¡Unas vampiras intentaron matar a una de mis hermanas! ¡Podría gritar hasta por ver a Tía Melanie deambulando por la casa a medianoche!


Rodó los ojos al tiempo que se reía – No seas dramática, relájate un poco, ambas sabemos que ya estamos fuera de alerta con ese tema. Solo soy yo, la encantadora hibrida que adoras por ser la mejor amiga del planeta.


Sonreí al tiempo que me acercaba a mi cama y me sentaba en una de las esquinas, frente a Carlie – ¿A qué debo el honor de su visita, señorita encantadora?


– Nada en especial, solo quise venir y pasar la tarde con mí sarcástica y humana mejor amiga – sonrió – ¿algún problema con ello?


– En absoluto.


Alzó una ceja – ¿Segura? ¿Nada que quieras contarme?


Sonreí y negué con la cabeza antes de ponerme de pie y empezar a vestirme, empezando por mis jeans – Seguramente ya lo sabes, no se para que preguntas.


– En realidad no sé nada, pero estoy imaginándolo.


– ¿Qué quieres decir?


– Por alguna razón que no puedo explicarte ahora, Alice deja de ver el futuro de las personas que se vinculan con… personas como Seth o Jacob, todo lo que hagas estando con ellos o con alguno igual, no podrá verlo. Allie ha dejado de verte y de inmediato supimos que de alguna manera has quedado con Seth esta tarde a partir de las 5:15.


Fruncí el ceño asimilando rápidamente lo que me decía – ¿Por qué razón Alice no puede ver a los lobos?


Entonces, al escucharme, la expresión de confusión paso de mi rostro al suyo – ¿Lobos? – repitió.


Recordé que aun no le había dicho a nadie que sabía sobre ello.


Volví a sentarme en mi cama cuando termine de ponerme mi camiseta, esta vez más cerca, para cuidar que mi tono fuera bajo para que mis hermanas no escucharan ni por error – Seth estuvo aquí hace un rato. Sé lo de los lobos, Carlie. Sé que Jacob es uno, que Seth también lo es y que el resto de los chicos morenos que estaban en tu casa igual. No tienes que hablar con claves conmigo.


La cara de mi amiga palideció – ¿Y… qué piensas de eso?


– Que es una locura, como todo últimamente –admití tranquila.


Frunció el ceño – ¿No te importa que sean lobos?


– No – dije segura para que entendiera que no quería más preguntas acerca de ello – me conoces bien, sabes que no me importa.


Sonrió y negó repetidas veces con la cabeza – Esperaba una reacción de este tipo pero igualmente, no deja de parecerme gracioso e increíble la manera en cómo te tomas todo esto.


– Solo quiero que me avises si conoces a Peter Pan, Superman o Batman, quisiera un autógrafo y quizás una foto con ellos – bromeé y ella sacudió una de mis almohadas contra mi cabeza mientras ambas nos reíamos.


– Tonta… pero cuéntame ¿Cómo te enteraste? ¿Cómo te lo dijo Seth? Porque supongo que fue él quien te lo conto.


– No fue de ese modo exactamente…


– ¿No? – Frunció el ceño – entonces, ¿cómo fue?


Le conté todo, empezando desde la noche anterior, mis pensamientos y cada parte de mi conversación con Seth, ella solo se mantuvo en silencio, atenta ante lo que decía, mientras tanto, terminaba de arreglarme, una vez que termine, solo faltaba hacer que mi cabello se viera presentable para estar lista.


– Y eso es todo – concluí tomando una respiración profunda.


Asintió – Eres lo bastante loca como para concluir las cosas correctas – sonrió divertida – Seth tenía pensado contarte todo pronto.


– ¿Cómo la sabes?


– Le ha dicho a Jake, y él a mí.


– ¿Por qué le ha dicho a Jacob?


– Entre ellos no hay secretos, ni aunque quieran, es una cosa de lobos, luego Seth te lo explicara… igualmente, además de eso, Jake es como un hermano mayor para Seth, así que siempre están hablando y contándose cosas.


Asentí – Jacob es como jefe de Seth ¿cierto?... por ello tuvo que consultarle primero si podía o no contarme su secreto.


Renesmee sonrió divertida y no entendí porque – Podrías verlo de esa manera. Aunque a Jacob no le gusta que lo consideren un “jefe” – hizo la comillas en el aire con sus dedos – la verdad le disgusta.


– Seth tiene muchas cosas que explicarme – determine.


Renesmee asintió – Entonces… ¿saldrás con él hoy?


– Sí, ya te dije que vino a invitarme a una reunión de su hermana… Leah… sí creo que ese era su nombre –  simulé como si no lo recordara - cosa que era falsa – mientras arreglaba mi cabello frente al espejo – me imagino que tu iras ¿no?


– Sí. Jake pasara por mí a eso de las seis, llegaremos algo tarde porque está metido en el taller.


– Perfecto.


Deje mi cabello suelto aprovechando que se veía bonito ese día, le dí un par de retoques frente al espejo antes de acomodar mi característica cadena de oro colgante en mi pecho, sobre el cuello de la camisa.


– Caroline…


– Dime – respondí sentándome en la cama, frente a ella. Su expresión feliz de hacia uso segundos ya no estaba, ahora era completamente seria.


– ¿Alguna novedad de Nahuel?


Me avergoncé a niveles inimaginables, me había dedicado a hablar de Seth e ignorado completamente, cualquier rastro de Nahuel en mi mente.


– Si, me ha llamado esta mañana – sonreí incómoda – dijo que llamaría a Alice, ¿no lo hizo?


Su vista se fijo en mí y parecía angustiada por algo, me imagine que se debía a que yo salía con otro chico mientras su hermano no estaba, pero las cosas no eran de ese modo, aunque se sentía y se vieran como si lo fueran.


Luego de un minuto de silencio incomodo, Carlie se puso de pie sin decir nada, camino hacia la puerta y cuando estaba a punto de llamarla, ella se giro y dijo:


– Solo trata de no herirlo tanto, por favor.


– ¿A quién? –pregunté asustada por su comportamiento.


– A ninguno de los dos – murmuró – hablamos más tarde, nos vemos en la Push – y sin dejarme decir nada, salió de mi habitación dejándome confundida y a la vez sintiéndome culpable por sus palabras, porque aunque quisiera negarlo, me imaginaba a que se refería.



~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~'
Hola, hay alguien allí? Espero que sí, bueeh soy yo después de casi dos meses de desaparición, como siempre vuelvo, saben que nunca abandonaré el blog sin avisar, al menos no definitivamente. Las razones son las de siempre, mis estudios me consumen todo el tiempo y bueno, el estrés, la presión de los exámenes finales y muchas otras cosas que están pasando en mi vida no me permitieron aparecer por aquí antes, así que mis perdones por la tardanza pero se me fue de las manos, a veces, debo darle prioridad a lo que menos quiero y tengo que dejar lo que sí quiero de lado u.ú pero bueno ESTOY DE VUELTA Y ESPERO NO DESAPARECER TANTO TIEMPO DE NUEVO, y si lo hago prometo que les avisaré, me sentí aún peor dejarlas colgadas sin que supieran si aparecería por aquí o no. Igualmente, gracias de antemano por su paciencia, siempre me tienen un montón, son las mejores chicas:D
Ahora hablando sobre Entre Terceros… aquí está el capítulo 24, sé que me tarde y que tal vez no es tanto como esperaban pero les prometo que el 25 compensara todo el tiempo de retraso, me encargaré de ello! :D igualmente con Incandescencia Glacial, Naty y yo hemos tenido inconvenientes y  sé que ella también espera que perdonen su retraso y al igual que yo espera que dejen sus lindos comentarios para animarnos y saber que siguen allí y por ende aún tenemos razones para seguir por aquí.
Por cierto! Las invito al darle un vistazo al blog de mi querida Naty! Aquí les dejo el Link.
http://www.spacewonderstruck.blogspot.com/ <------ Lo amarán! Se los aseguro! Pasen a darle su apoyo, esta iniciando su camino sola(?) –me limpio una lagrima- creció tan rápido :’D ok no Jajajaja :3 es un blog precioso, se los recomiendo:D
Otra cosita más:B pienso remodelar el blog pronto:D así que esperen nueva imagen pronto^^! Sin más que decir, solamente que las quiero un montón y hasta luego, cuídense mucho my Girls!:3
CaroR.

lunes, 21 de mayo de 2012

Incandescencia Glacial - Capitulo 13 - By:NataliieMars!




“El primer beso”

Pov. Claire

Nada se comparaba con esto, no era lo que yo imaginaba, no era lo que yo creía, jamás me imagine rechazando amor, rogando el no tenerlo, era difícil… complicado.
Termine de acomodar mi blusa blanca y mi maquillaje para proseguir con mi peinado, preferí dejarlo suelto, algo muy natural.
Me encontraba sola en casa, todos se habían ido a la fiesta, eran alrededor de las 7:00 pm y aun yo no estaba lista.
Salí de la casa, y me dirigí a la playa, a lo lejos divisaba la fogata encendida y las risas como leves murmullos que llegaba a mis oídos.
Al entrara a la fiesta pude verlo todo con detenimiento, las luces que se ocultaban entre los arboles daban leves destellos a la pista de baile, contrastando perfectamente con la luna.
Los chicos y las chicas bailaban al unísono con la música de fondo que producía el estéreo instalado a un lado con sus amplificaciones, en el cual Paul servía de Dj, mientras tía Emily repartía bocadillos junto con Rachel y Kim, las otras imprimadas con sus respectivos licántropos se encontraban sobre la arena de la playa dispersos, inmersos dentro de sus propias burbujas personales, visualice a Seth junto con su chica, cerca de la playa, me detuve a observarlos, a observarla a ella con detenimiento, a descifrar lo que quizás la hacia especial, lo que ella poseía que otras no, su cabello negro con destellos castaños era liso con unas ondas no muy bien proporcionadas lo que las hacia casi imperceptibles, caían como una cascada sobre el hombro de Seth, tenían las manos entrelazadas mientras que juntos miraban la puesta de la luna, que se reflejaba como en un espejo en la profundidad de las aguas de la  playa.
-¡Hey Seth!- dije cuando me encontraba cerca de ellos.
-¡Claire!- saludo con su tan natural sonrisa.
-Aun no conozco a tu chica, eres un malcriado sin modales.- dije con una expresión de ofensa fingida.
-Emm claro, ella es Caroline… mi novia.- dijo con nerviosismo.
-mucho gusto, Claire Young- dije ofreciéndole la mano.
-Caroline Roses- dijo ella apretando nuestras manos, ante esto pude ver sus facciones con mas claridad, ella tendría 17 años como mucho, sus ojos negros estaban enmarcados por unas espesas pestañas, y sus cejas delineadas le daban a su cara un toque de delicadeza, mientras sus labios rellenos le daban un toque de sensualidad, tenia sus mejillas sonrosadas, y un particular brillo en sus ojos, lo comprendí en ese momento, ella era especial.
-Valla… amor, ¿Quieres bailar?- pregunto Seth a Caroline.
-Tu prima esta aquí- respondió ella con una sonrisa.
-Ohh… tranquila, ve… yo estoy bien- dije para luego dirigirme a el área de bocadillos.
Justo cuando abría un refresco Embry apareció ante mi con la rubia de ojos azules que había visto en casa de Seth, la tenia estrechada en sus brazos mientras con dificultad ellos caminaban hacia mi dirección.
-No esta aquí- dijo Embry una vez llego a mi lado, aun con la chica en sus brazos.
-No pensaba preguntarte donde estaba- respondí cortante.
-Lo estabas buscando Young- afirmo el.
-Yo no pedí tu ayuda Call- me burle.
-Serás…
-¡Embry!- grito la chica rubia. –Soy Sophia Sparks, un gusto… Tu eres Claire ¿cierto?- agrego.
-Si, encantada de conocerte, si me disculpan…- dije un poco rígida, para luego marcharme, Embry me había sacado de mis casillas, estúpido, me las pagaría, pero era cierto, valla día de San Valentín tan tétrico que había llevado hasta el momento.
Mire la cadena dorada que colgaba  de mi cuello y por un momento de desilusión me sentí totalmente sola y sin comprenderlo me dirigí hacia aquel tramo de la playa que se encontraba desocupado y a oscuras.
Al llegar allí mis ojos se abrieron como platos, tanto como si se me fueran a salir de sus cuencas, Renesmee y Jacob se encontraban sobre la arena de la playa, besándose apasionadamente, hoy definitivamente no era mi día de suerte, de cuanto amor debía ser testigo… carraspee fuertemente, al verme Jacob rápidamente se levanto junto con renesmee quien se sonrojo profundamente.
-Emm, me voy a transformar para hacer revisión, ya vuelvo Nessie- dijo Jacob para luego irse.
-Lo siento…- me disculpe apenada, cuando Renesmee y yo nos encontrábamos solas.
-Yo igual, ¿te imaginas que hubiera sido uno de los chicos?- pregunto con una risa histérica.
-La verdad no, al parecer todos están… ocupados- dije.
-Jacob y yo hemos estado separados mucho tiempo, hace dos días volví de Delani y…
-¿Qué pasa?- me anime a decirle al ver que no proseguía.
-Mis padres han vuelto, están aquí en Forks desde hace 3 semanas y yo aun no lo sabia…- soltó pesarosa.
-¿Y cual es el problema?- pregunte confusa, aun sin entender.
-Jake y yo ya no estamos tan juntos, siempre hay algo separándonos, mis padres y su pequeño nuevo problema exasperante, ese chico esta acabando con mi vida, Charlie…- se detuvo un momento, luego dijo- Jacob me ha propuesto matrimonio, y he dicho que si.
Ninguna de las dos dijo nada más, ya que en ese momento Jacob llego para avisarme que Quil no vendría, que estaba patrullando cosa que me termino de arruinar la noche.
Luego de que Jake se fuera con Ness  me quite mis tenis y sintiendo la arena de la playa bajo mis pies, camine lentamente por la orilla de la playa dejando que el agua empapara las botas de mi pantalón.
Dirigí mi vista que se encontraba perdida en la profundidad del bosque hacia la playa y me quede petrificada al ver como alguien flotaba boca abajo a lo lejos, grite un par de veces y nadie respondió, ¡OH POR DIOS! ¡Alguien se ahogaba!
Sin pensarlos dos veces me zambullí a la gélidez de el agua de la playa, la hipotermia se apoderaba de mi cuerpo poco a poco, pero solo pensaba en llegar hasta aquella persona, mientras que la luna servía de lámpara o quizás como reflector.
Luego de nadar y de comprobar que era demasiado hondo para mi, llegue a mi destino para darme cuenta de que tan solo era un viejo tronco delgado, flotando, maldije internamente y comencé a desesperarme al ver como las fuertes olas me arrastraban cada vez mas hacia las profundidades, mis piernas no respondían, la hipotermia se apoderaba de mi cuerpo, lo comprendí….
Todo estaba perdido.
Unos fuertes y ardientes brazos me sostuvieron abrazándome en la mitad de la nada, pose mis manos sobre su denudo pecho buscando calor, levante mi vista mareada, confundida.
-Quil….-  musite aun con mis labios temblando y mi boca seca.
-Estoy aquí amor, estoy aquí…- dijo el, a la vez que daba besos en el tope de mi cabeza, sus manos bajaron hasta mi cintura y se introdujeron dentro de mi blusa, frotando y calentando la piel de mi gélida espalda.
Mis brazos viajaron hacia su cuello y mi boca a su despampanante pecho, abrazándolo, acercándolo a mí, tratando de acortar cualquier mínima distancia que nos separara.
-Vamos, salgamos de aquí- dijo el.
-No…- dije impidiéndoselo, al levantar mi mirada me encontré con sus ojos negros observándome, sus facciones, sus labios entreabiertos, todo él era perfecto, este momento era perfecto.
Acerque mi boca  a la suya, mientras que su aliento se introducía por mi nariz, calentando mis fosas nasales, confundiéndome con su característico olor a menta, a bosque, a madera…
Roce mis labios con los suyos, solo fue eso, un roce corto, valiente, perfecto.
Me separe al instante, esperando el rechazo… el cual nunca llego, ahora fue su turno… acerco lentamente su boca  a la mía para luego presionar mi labio inferior contra los suyos, pego nuestras frentes tomando una gran bocanada de aire, para después unir nuestros labios nuevamente con fuerza, pero con delicadeza.
Saboreaba mis labios, probándolos, disfrutándolos, mordiéndolos… mientras sus manos acariciaban sin descanso la piel de mi espalda y de mi cadera.
Pose mis dedos en el corto cabello de su nuca, jalándolos, jugando con ellos, enrolle mis piernas alrededor de su cintura siendo un poco mas valiente, pero además porque me dolían las piernas de tanto patalear en el agua, mientras el solo se dedicaba a jugar con mi labios, separe mi boca de la suya cuando tuve la necesidad e aspirar aire, solo entonces comprendí que una de sus manos se encontraba en mi trasero sosteniendo mi peso
Solté una risa tímida al notar lo incomodo de la situación, el pego nuestras frentes sonriendo enormemente.
Fue el primer beso, fue mágico, fue perfecto, fue realmente significante…
Fue sin miedo
Luego de unos tiernos besos mas fuimos hacia la orilla, Quil cargándome todo el tiempo ya que estaba famélica, al sentir la arena bajo mis pies suspire fuertemente, mientras que mi cuerpo temblaba ante la gelidez del aire.
Solo tenía una cosa clara en ese momento…
Jamás volvería a ver la playa sin que ese recuerdo anegara mi mente.
Poso sus labios sobre los míos tomándome por sorpresa al dejar sobre ellos un casto y corto beso.
-Ya vuelvo, voy por una toalla, tienes frio.- dijo antes de irse corriendo rumbo a la fiesta.
Sonreí enormemente, sonrojándome, no comprendía nada, solo sabia que si antes separarme de Quil seria un dolor emocional, ahora también seria físico.
Luego de 10 minutos Quil aun no volvía, haci que recogí mis tenis y con precaución me los calce, camine hacia la fiesta abrazándome a mi misma, tratándome de infundir calor, mire escondida tras un árbol con el miedo de que Tía Emily o tío Sam me vieran en este estado, toda mojada y con una sonrisita en la cara que decía “OH SI, HE DADO MI PRMIER BESO Y A SIDO MUY CALIENTE”, sacudí mi cabeza ante este pensamiento, riendo por mi propio chiste privado.
Sentí como una daga atravesaba mi pecho.
Literalmente, ya que jamás había sentido algo como esto.
No era posible, no estaba pasando…
Quil…
Sara Smith estaba colgada a su cuello besándolo mientras que el tenia una toalla cubriendo sus hombros desnudos.
Me sentí flotar, sin gravedad alguna, sin una orbita que me sostuviera, busque a Collin entre la masa de personas y lo encontré con una cerveza entre sus manos, se veía bastante ebrio charlando animadamente con Jenn Smith, Sonriendo enormemente.
“Déjalo… pero, no estaré allí… no cuando él te rompa el corazón, yo no quiero ver eso.” Esas palabras retumbaron en mi cabeza y con pasos trémulos me di la vuelta, caminando rápidamente, alejándome de allí.
Estaba agotada y fría… si, era así como se sentía…
Fría.
Mis piernas estaban agarrotadas y por momentos no querían reaccionar, camine por lo que me pareció mucho tiempo, demasiado tiempo, quizás fueron horas o quizás tan solo fueron minutos, no lo sabia simplemente mi cerebro parecía haberse apagado en algún intervalo de tiempo específico.
Me detuve de repente sin saber donde me encontraba, estaba… perdida, literalmente, todo en mi vida estaba perdido, me sentí así, sin un rumbo sin un camino, y entonces lo vi...
Se encontraba refugiándose entre las sombras que producían los arboles ante la luna, escondiéndose… quizás de mi o quizás no, no lo sabia.
Confundida y en una especie de trance me dirigí hacia él, sus ojos me miraban tristes, confundidos, compasivos.
-Ian…- llore, antes de abalanzarme sobre el, abrazándolo, sin saber por qué…pero su gelidez me reconfortaba… -llévame, llévame lejos- le rogué en un ataque de histeria mientras que fuertes sollozos parecían querer desagarrar mi garganta, mis lagrimas empapaban  su fina camisa, pero no me importo lo necesitaba ahora, tanto como necesitaba el aire en este momento.
Con destreza y rapidez se despojo de su cazadora y me ayudo a colocármela, para luego agacharse un poco y colocar una de sus manos en mi espalda y otra bajo mis rodillas, esperando mi aprobación, al ver que yo solo lloraba, me cargo como a un bebe, y con la fuerza y la velocidad propias de un vampiro comenzó a correr como si de un espectro se tratara a través de la espesura del bosque.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
HOLA CHICAS!
Sé que os he desilusionado, lo siento, por todo :’(
Os juro que tratare de actualizar mas seguido, es una promesa *-*
Y AHORA…. Tan tata taaaaaan (sonido de tambores) que os ha parecido el primer beso?
No tengo agradecimientos para nadie, este cap lo hice solita, encerrada en el cuarto de una finca alejada de todo, pensando… en fin,  pero claro hay agradecimientos para todas las que me dejan sus hermosos comentarios *-*, amo cada uno de ellos e incluso algunos los escribo en la libreta en la escribo, cada vez que los veo me dan ganas de escribir, *-*, son mágicas :D
Me inspire en tres bellas canciones, quizás quieran escucharlas:
-Fearless, Taylor Swift, (habla Del beso)
-Thiking of you, Katy Perry (Necesitaba algo realmente triste, para el momento de desilusión).
The Only Exception, Paramore, (Esa canción será el himno de Ian *-*, os la recomiendo).
El cap anterior no pareció gustarles ya que tuvo muy poquitos comentarios, eso me desilusiono a mi, así que…. ESPERO COMENTARIOS, eso me anima a seguir escribiendo: D
Las Quiere,
Natalie Mars.

lunes, 23 de abril de 2012

Capitulo 8 - Cena Familiar By:Kammy!



Pov Renesmee.


Me acerque despacio para no asustarlo más, me negué a observar mi alrededor porque me distraería, así daría rienda suelta a las supocisiones. Deslicé mis cosas  por el suelo, bolso. Abrigo, guantes, lo último que toco la madera fue mi bufanda. Deje que mis rodillas se doblaran cerca de Jake.

- ¿Qué haces aquí? – di un pequeño salto al escuchar nuevamente su voz.

- No lo se, yo solo quise…- no tenía la más mínima idea de cómo explicar lo que quería decir.

- Si no sabes, solo ándate y déjame tranquilo. -  el tono muerto que utilizo para dejarme fuera de esto me removió el estomago.

- No quiero irme, vine por que quería verte – una de mis manos reposo sobre su espalda, no se movió al sentir mi contacto. ¿Dónde estaría su mente ahora? – Te necesito – el susurro se fugo de mi boca sin previo aviso – más de lo que pude llegar a pensar – no sabía si me escuchaba – TE AMO – comente por primera vez sin titubear, sin que mi voz sonara patosa, sin arrepentirme se lo que mi boca pronunciara. – yo… no se que ocurrió con Rose, ¿Cómo sucedió? Pero sabía que tenía que estar contigo en este momento – esperé por largo tiempo una respuesta que no llego. Mi mano dejo de estar donde estaba. Mi orgullo se fue por el drenaje – Por favor… háblame Jake, di algo – sentía que mi personalidad estaba cambiando como también mi manera de ver las cosas. Nunca antes le había suplicado a alguien por una respuesta, o por que me hablara. Pero en esta ocasión debía hacerlo por obtener algo a cambio. O quizá lo había por que era necesario sentir que él todavía me amaba, todavía pensaba en mí. Más que nada, decirle lo que pasaba por mi cabeza, que él tuviera la seguridad de que yo estaría dispuesta a hacer lo que sea con tal de verlo feliz.

Era tan complicado darse cuanta que amabas a una persona y más enredado aún saber si esa persona aún te amaría después de todo lo sucedido.

- Y ¿Qué quieres que diga? No finjas, se que estas aquí por lastima – respiraba un tanto agitado mientras decía aquellas palabras golpeadamente.

-No, no...Yo no estoy aquí por eso. Yo te necesito, yo quería saber que estabas bien- se removió haciendo que retomara una postura recta. Recogió de su lado la botella y comenzó a beber largamente. Pensaba que jamás pararía sino hasta que se levanto torpemente, sosteniéndose de sus piernas que se esforzaban por sostener su peso. Su mirada inyectada en rojo se encontró con la mía   

- ¿Te haz escuchado hablar alguna  ves? – Su pregunta no venía al caso – haz notado que todo es yo, yo y… yo y me pregunto – camino de forma desinteresadamente rodeando el sofá. - ¿Dónde queda el resto? – sus palabras me sorprendieron de sobre manera. ¿Qué intentaba hacer? Era esta una forma de evadirme. De renegarme, de haberse dado realmente cuenta de que… y sí de verdad la amaba lo suficiente como para olvidarme.

- Jake…- dije casi sin aliento ante su mirada de amargura. Él… él m e odiaba. Sin razón aparente, pero ¿Qué le había hecho? “yo no te amo” esas palabras había mencionado muchas veces y todas repetidas hasta incrustarse como una respuesta automática.

- Estas aquí por que sabes lo que ocurrió con Rose, verdad. Viniste a restregarme en la cara todo lo que he hecho hablándome… hip… en ese tono, todo fresa, castigarme por lo que le hice a ella… - intente acercarme a él con una de mis manos extendidas pero no hizo otra cosa más que alejarse.

- No me toques – ya… esto si que era extraño – no me toques. No merezco esto. No merezco lo que paso. Esto no es justo – hablaba desde el alma ¿Qué habría pasado en realidad entre ellos para que Jake reaccionara de esta manera? ¿Que cosas habría echo él para que ella estuviera en ese estado? ¿Y si el conducía y se estrellaron por su culpa? Bueno él…

- ¿De que hablas? - 

- Sabes de que hablo – me siseo antes de seguir bebiendo – Por eso ella esta ahí, esta así. Es mi culpa, debí haber escuchado a Edward y no acercarme a ti. Tenía que ser fuerte pero no lo hice. No tenía que enamorarme de ti, así Rose… hip…si no fuera por que mi maldito corazón esta enredado con el tuyo… ella seguiría… ella estaría en casa conmigo… a mi lado. Estaría con vida y no en una camilla – intente con todas mis fuerzas volver mi atención a lo que hacía y no a lo que estaba diciendo. Golpeo con fuerza la botella sobre el sofá haciendo que muchos pesados saltaran al suelo mezcladas con alcohol, quedando solo en sus manos la parte superior de esta. – Tú no me amas Nessie… tú solo… yo… mate a su hijo. ¿Qué hice? OH Dios… por favor vete de aquí… no es bueno que estés con un asesino. - ¿De que hijo hablaba? ¿Por qué…? Se acerco lentamente hacía mi llevando la parte afilada en mi dirección

- ¿Qué haces Jake? ¿De que hijo hablas? Tú no  la mataste, fue un accidente de auto. –

- Tú no sabes nada. Tú no la viste mirarte a los ojos con el dolor marcando sus facciones. No la observaste sangrar de camino al hospital. ¿Dime porque tiene que existir una persona como yo? Reneesme contéstame – seguía amenazándome de una manera extraña con la botella cortada ¿Por que tenía que existir una persona como él? Confundida al máximo por todo lo que estaba mencionado y lo que estaba haciendo me estaba volviendo loca. Él no quería compañía en este momento, Jacob todavía se encontraba en shock por lo ocurrido.

- Jacob tranquilízate, estoy aquí para acompañante. Cuéntame ¿Que ocurrió, que les sucedió a ustedes? – intente no tener miedo de él pero no dejaba de avanzar hacía mi con aire amenazador. Sentía como mi labio inferior tiritaba por las ganas retenidas que tenía de sollozar. Rose estaba embarazada de Jake  - … Jake mírame  - insistí para que alejara los vidrios de mí pero seguía arrinconándome paso a paso contra la pared de la habitación. – ¿Ella esperaba un hijo tuyo? Es eso… ¿Qué le hiciste Jake? Tú no eres una persona mala. –

- No me conoces… - desvió la vista a un lado tratando de esquivar mi enfrentamiento – eran semanas de embarazo, de un hijo que no era mío.- su voz bajo un tono volviéndose siniestro. Escalofríos recorrieron mi cuerpo. En serio me atrevería a pensar que él había sido capaz de dañarla, solo por el simple hecho de que lo había engañado y ¿Con quien? ¿Cómo podía haberle hecho eso? Y si era todo cierto ¿Desde cuando su relación no funcionaba? Acaso esto se estaba volviendo sicótico de alguna manera.  – Le dije que estaba enamorado de otra persona… te amo… pero ella no lo entendió, me grito que era una psicópata por tratar de amarte, dijo que no eras competencia para ella. Que si corría a tus brazos nunca vería a mi hijo. – aspire fuertemente por la boca debido  ha que ahora se encontraba a escasos centímetros de mí. Su cuerpo imponente se erguía por sobre el mío, provocando que la luz del día quedara atrapada en su espalda -  le exigí que me dijera la verdad. Que no mintiera… yo sabía que no había tenido relaciones con ella en un buen tiempo… pero insistió en que era mío y corrió hacía su auto. Esperaba que me quedara de esa manera, en medio de la nada… no… yo la perseguí en mi propio auto – su rostro se comprimió en una mueca de dolor.

- Fue un accidente Jake… tu… tu no eres culpable -  tambaleándose fuertemente mi mano fue a parar en su mejilla – Suelta esa botella… Jacob no eres malo, no tienes intenciones malas. Te amo… por favor deja esa botella en el suelo – cerrando fuertemente los ojos, inspiro una larga bocanada de aire. Deje que mi palma viajara por sobre su brazo hasta acabar en un muñeca, la acaricie suavemente.

- Si me amas… mátame… por favor – palabras estranguladas pronunciadas en un susurro arrollador, hicieron que me diera cuenta de la realidad de la situación.

- No pienses de esa manera, ahora no, necesito que estés conmigo. Por favor no hagas esto- grandes lágrimas se derramaron de mis ojos. Está era mi oportunidad de hacerlo ver que estaba equivocado. Que todo había sido un mal entendido. Que lo amaba. Sonaron fuertemente los cristales rotos de la botella al estrellarse contra el suelo. Podía volver a respirar tranquila. - ¿Cómo no lo entiendes? Estoy aquí, contigo, no dejaré que me abandones otra vez como lo hiciste en casa. Jacob no me alejes. – comencé a empujarlo con mis brazos para que se alejara, la sensación de no estar a salvo con el me seguía marcando en corazón, pero prefería arriesgarme en este caso. Él no era como su padre, él no me mataría. Dentro de mi corazón tenía la certeza de que no lo haría. Me retuvo contra su cuerpo. Delicadamente dejo que su rostro fuera a refugiarse en mi cabello de lado izquierdo, mientras que con su mano derecha sujeto mi cabeza por la nuca. Rápidamente mis brazos lo rodearon entrelazándose en su espalda.

- Quédate conmigo -  comento en mi oído, sus labios levemente rozaban mi oreja – no te vayas a casa, quédate conmigo en este momento. Prometo que lo solucionare. Veré la manera de hacer que nuestra relación funcione – aunque sonará muy inspirador y  halagador con este tema teníamos que ir con cuidado.

- Preferiría que te tomarás tu tiempo. Ni si quiera sabes si ese hijo era tuyo Jake. Además ¿Que ocurrirá con Rose? No puedes dejarla botada ahora que tanto te necesita. Eres parte importante de su recuperación. – aunque no quisiera pensar cosas que no eran, me sentía molesta que esta situación con Rose tuviera que perdurar más, aparte si ella era es clase de persona que utilizaba el hijo de otro para amenazar a su hombre. Su hombre… vaya eso sonaba en otra escala. Tenía la imprudente necesidad de dejar su marca en él. De decirle a todas la que se atrevieran a mirar que ya tenía dueña. Bueno ser parte adolescente era eso o no. Tener las ganas incontrolables de no controlarte. De hacer las cosas que quisieras por que sientes que es de esa manera.

- Como tú quieras pequeña. –

- Jacob me soltaras algún día – percatándose de que todavía me sostenía con fuerza. Deje que una pequeña carcajada se escapara de mis labios.

- Lo siento – recobro su posición restregándose las manos en sus jeans. Mientras hacía eso seque  las lágrimas que seguían cayendo sin darme cuenta. Respire aliviadamente una vez más. Bajo la mirada al suelo. Se balanceo dos o tres veces para luego caer al suelo sobre su propio trasero. Quise ayudarlo para levantarse pero  el sueño comenzó a vencerlo en ese mismo instante. Creo que la gran cantidad de alcohol bebido le pasó la cuenta o era que nunca bebía. – Nessie… Nessie… Ness… mi  pequeña mariposa. Esperrroo, que… queee…me… perdones…algunn…día – últimas palabras mencionadas y ya no pudo reaccionar.

Resople como lo hacen los caballos. ¿Qué día? Mejor dichos que días. Poniéndome en harás de entrometida recorrí el apartamento. Parecía que era un lugar compartido de momento, abrí una de las primeras puertas para encontrarme con un baño.  Luego vino la siguiente y di con el cuarto indicado. Saqué la primera manta que encontré para poder cubrirlo ya que me era imposible llevarlo hasta el cuarto.
Jacob... se había convertido en todo lo que podía pensar ahora. Ya no me importaba si Rose estuviera mal, o si él quisiera quedarse al final con ella por que se habría dado cuenta de que yo no era alguien indicada para él. No me interesaba si al pasar los años esto terminaba peor de cómo comenzó, siempre intentaría estar a su lado para acompañarlo. De ahora en adelante todo lo que habría que afrontar sería más duro que antes. Como por ejemplo ver a papá para decirle que me quedaría con Jake. Que nos amábamos. 
Pasó mucho tiempo mientras lo veía dormir placidamente en el suelo. Conteste algunas llamadas, converse con mi hermano cuando llego a casa, le envíe un texto a Embry para saber como estaba. Mamá fue la última persona en hablar conmigo y decirme que estaría en casa con papá para estar con Seth el mayor tiempo posible. Solo esperaba que las cosas entre ellos mejoraran.
Su cabello estaba desordenado, su labio inferior sobresalía un tanto, roncaba suavemente sobre el lado derecho de su hombro. Sus párpados hacían leves movimientos producto de que estaba soñando. Se veía de alguna manera tranquilo, en paz durmiendo, provocando que mi pecho se inflara de una manera extraña. 
- Deja de mirarme - mascullo entre dientes - no es de buena educación hacerlo - fingiendo enojo se levanto del suelo un poco aturdido. Se abalanzo sobre mí haciendo que quedará atrapada entre él y el sofá. - ¿Quieres que te enseñe a comportarte o que? - se reía quedadamente haciendo que su pecho vibrara rápidamente. 
- No, muchas gracias - instintivamente comenzó a buscar mis labios y yo no opuse resistencia. Como lo había extrañado, la falta de ese contacto exquisito. Aunque esta vez sabía un tanto a Whisky. Sedoso roce producido por su boca dejaba casi sin aire mis pulmones. Entregar más que pequeños toques era esta vez, eran sentimientos ofrecidos abiertamente. Como la amargura que traspasaba su boca reflejando lo angustioso de la situación. O la ternura en la que se movía su mano por sobre mi cabello. La sensible manera de trasmitir su amor por sus actos hacía que el debate en mi interior fuera más potente. Culpa mezclada con desesperación emanaba desde el fondo de mi cerebro. Pero las ganas de disfrutar esa sensación al máximo se enraizó en todo mi cuerpo. 
Tener menor edad que Jake no hacía la diferencia entre nosotros. Éramos partes dependientes la una de la otra, solo que no nos habíamos dado cuenta. Inconcientemente todos estos años había buscado su rechazo con el único motivo de saber que él pensaba en mí de alguna manera. 

- ¿Qué ocurrirá ahora? – dije contra sus labios.
- Esperaba que me lo dijeras. – alejo su rostro del mío para que pudiéramos observarnos largamente. Mis dedos entrelazaron el mechón de cabellos que descansaba en su frente. Disfrutando del contacto cerro los ojos – Nessie… Feliz Cumpleaños. -  dejándome en estado de perplejidad lo contemple con una mirada bien abierta. Hoy era mi cumpleaños, una fecha que se me había olvidado por completo al igual que al resto de mi familia, al parecer. Un año más, no era el mejor momento para pensar en eso la situación estaba demasiado difícil en este instante. Nada estaba solucionado en lo absoluto.
- Son 16 años, no tengo por que acordarme de ello. Creo que es mejor que vuelva a casa para esperar a Seth, eso si es importante ahora. 

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~'
Hola amores*-----*!
Que tal están? espero que bien! aquí ando yo dando señales de vida :D
y bueeh dejandoles un nuevo capitulo de Cena Familiar!
Que esta algo cortito pero igual me emocione cuando Kammy me lo envio*-*
Espero les guste y dejen sus comentarios aqui abajitoc:
Espero que me envíen mas capis pronto*-----*
A penas me los pasean yo publico:D
En fin, sin dar mas lata me despido! Hasta pronto!
Las amo Gracias por todo *-*
~CaroR *-*